Dejar de ser picky eater: cómo hacer que su hijo con TEA coma nuevos alimentos.
Dr. Stefano Pozzobon
19/05/2022
Hacer
que su hijo con autismo pruebe diferentes alimentos puede ser desafiante y
estresante. Por lo general, los niños con trastorno del espectro autista (TEA)
son más selectivos que los niños neurotípicos, y esto hace que garantizar la
ingesta adecuada de vitaminas y nutrientes sea una lucha diaria para los
padres. Estos patrones de alimentación selectiva a menudo conducen a
deficiencias nutricionales que pueden hacer más evidentes los síntomas del TEA
y pueden tener efectos negativos en la salud en general.
Si
bien esta tarea puede parecer desalentadora, dados los potenciales efectos que
pueden tener en la salud y la conducta estos hábitos alimenticios, es
importante mantener la calma. Existen cada día más conocimientos científicos y
de padres que lograron superar estos comportamientos y nos comparten sus
experiencias, las cuales pueden ayudarnos a superar las rabietas en la mesa y la
selectividad para comer.
A
continuación, cuatro consejos que pueden ayudarle con la introducción de nuevos
alimentos:
1.- Escriba un diario de alimentos: tomar nota de lo que come su hijo
todos los días puede ayudar a comprender problemas sensoriales/texturales
particulares, y ayudará a los especialistas en salud a diagnosticar cualquier
problema gastrointestinal que esté afectando la selectividad de su hijo.
2.- Tome pequeños pasos: a medida que entienda más
claramente qué texturas puede rechazar o aceptar su hijo, puede comenzar a
agregar nuevos alimentos a su dieta. La mayoría de los niños con TEA se
resisten al cambio. Por lo tanto, es importante tomar esto con calma y asegurarse
de que su hijo esté lo más cómodo posible. Puede comenzar, por ejemplo,
simplemente teniendo la comida nueva en la mesa durante la hora de la comida y
así aumentar el contacto sensorial con estos alimentos. Tal vez al día
siguiente haga que la huela, la toque, juegue con ella, etc., hasta que el niño
se sienta cómodo tomando un bocado completo.
3.- Haga de las comidas una rutina programada: mantener las comidas a la
misma hora todos los días con los mismos asientos y/o iluminación puede ayudar
a su hijo a sentirse cómodo mientras introduce cambios en su dieta. Sin
embargo, también es importante mantener un horario. Si su horario dicta que
come tres comidas al día con dos meriendas, haga todo lo posible para mantener
ese orden y solo dé recompensas cuando se alcancen las metas, por pequeñas que
sean.
4.- Preparen comida juntos: involucrar a su hijo en la
preparación de las comidas, con tareas acordes a sus habilidades, los pone en
contacto con nuevas texturas de una manera divertida y creativa sin la
expectativa inmediata de que tendrán que comerla. Permítales elegir qué comida preparar
de una lista que tú crearás para que puedan decidir con qué alimento desea
interactuar. Incluso si no comen la comida ese día, es un gran primer paso y
una introducción a algo nuevo.



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