Los beneficios del aburrimiento
¡ESTOY ABURRIDO!
Dr. Stefano Pozzobon
04/08/2022
Dos palabras con las que los padres se familiarizaron durante la pandemia del
COVID-19.
Si bien demasiado tiempo frente a la pantalla no es saludable para los niños,
puede ser abrumador como padres sentirse el único animador de tu hijo siempre
activo y curioso. No importa cuantas tareas les des a tus hijos, cuantos juegos que
intente jugar en casa y cuanta tarea haga, ¡nunca parece ser suficiente para
alejarse del aburrimiento!
Durante la pandemia, muchos padres caímos en la tentación de ofrecer y
mantener a nuestros hijos entretenidos con tabletas, celulares y televisores; ya
con la flexibilización de las restricciones sanitarias nos hemos dado cuenta de las
consecuencias que se han generado: tenemos niños adictos a las pantallas, con
problemas conductuales, neurológicos, de sueño, oftalmológicos, auditivos, de
socialización y más oír la prolongada exposición diaria a la tecnología. En el
cuadro te muestro el tiempo frente a pantallas por edades que recomienda la
Academia Estadounidense de Pediatría.
Pero ahora, te desarrollo qué efectos tiene el uso continuo y excesivo de las pantallas en nuestros pequeños.
- Problemas visuales: El posible daño a la salud ocular es el daño más
visible por el uso de las pantallas, ya que las luces de onda corta que
emiten pueden dañar irreversiblemente la retina. Los niños son más
vulnerables porque sus ojos aún están desarrollándose y aún no pueden
filtrar la luz adecuadamente. Una reciente investigación de la Universidad
Europea de Madrid advierte de un aumento de los casos de miopía en
menores de siete años por el uso de pantallas. Además, la Organización
Mundial de la Salud (OMS) predice que para el año 2050,
aproximadamente el 50% de la población mundial sufrirá de miopía.
- Trastornos del sueño: Otro efecto asociado a la exposición prolongada a
las pantallas es la dificultad para conciliar el sueño, ya que la luz azul que
emiten estos dispositivos estimula el cerebro, alterando significativamente
los ciclos del sueño e incluso provocando insomnio. Esto si hablamos de la
luz, pero como sabemos, la adicción a las pantallas, puede hacer además
que los niños prefieran estar frente a ellas que dormir y cumplir con sus
horas de sueño.
- Desarrollo cerebral: Los datos preliminares de los estudios realizados por
los institutos de salud de los EE. UU. desde 2018 mostraron que los niños
que pasaban más de dos horas al día frente a las pantallas obtuvieron
puntajes más bajos en las pruebas de lenguaje y pensamiento sin la
participación de los padres. Además, encontraron que algunos niños que
pasaban más de siete horas frente a la pantalla al día tenían niveles más
bajos de materia blanca en el cerebro, un área crítica para el desarrollo
cognitivo y del lenguaje.
- Habilidades sociales: Unicef también advierte de los riesgos del uso de
pantallas en bebés y niños pequeños, argumentando que afecta la
capacidad de concentración, aprender, empatizar, manejar la frustración y
controlar los impulsos; todas habilidades importantes para la interacción
social.
- Sedentarismo: El tiempo frente a las pantallas está asociado con un estilo
de vida sedentario y la obesidad infantil. Hacer más actividad física y
mantenerse activo, por el contrario, es bueno para el desarrollo motor y la
salud de los niños.
¡Afortunadamente, hay buenas noticias! Si bien las actividades organizadas
pueden ser beneficiosas para el desarrollo físico y cognitivo de los niños,
permitirles momentos de aburrimiento trae sus propios beneficios; como dijo
Bertrand Russell “Una generación que no soporta el aburrimiento será una
generación de escaso valor"
Los momentos de aburrimiento pueden dar a los niños espacio para demostrar su
creatividad, para resolver problemas y desarrollar las habilidades de motivación
necesarias. También fomenta la capacidad de estar tranquilo y atento. Dejar que
sus hijos se aburran les permite aprender habilidades de afrontamiento, descubrir
sus intereses y les ayuda a ser conscientes de si mismos.
Pero, ¿Cómo ayudamos a nuestros hijos cuando luchan por aceptar el aburrimiento?
1.- ¡Reformula el aburrimiento como una oportunidad de creatividad!
Cuando tu hijo diga "No tengo nada que hacer", puedes responder con ¡Creo que
puedes hacer tantas cosas usando tu ingenio! ¡Puedes inventar un juego, escribir
una obra de teatro, construir una nave espacial, cantar una canción o hacer un
espectáculo que puedas montar más tarde! ¡Este es un momento en el que
puedes dejar volar tu imaginación! ;
Ya sea una caja de cartón o material de reciclaje, muestra a tu hijo algunos
materiales que pueda usar para poner en marcha su creatividad.
2.- ¡Apóyalo a seguir adelante!
A veces nuestras ideas no resultan como las habíamos planeado. Cuando tu hijo
se sienta frustrado con su proyecto creativo, anímalo a tomarse un momento,
respirar y luego seguir adelante.
3.- Planifica una caminata
Pasar tiempo al aire libre disminuye el tiempo de pantallas, mejora el sueño,
reduce el estrés, aumenta las posibilidades de realizar ejercicio, fortalece nuestro
sistema inmunológico, incentiva la creatividad
¡Es que no hay nada mejor que pasar un rato en la naturaleza!
4.- Deporte, cursos, talleres.
Con la flexibilización de la pandemia, ya se han retomado muchas de las
actividades cotidianas y el abanico de posibilidades ha aumentado, por lo que
podemos inscribir a nuestros hijos en deportes, actividades artísticas, cursos y
talleres que lo mantengan alejados de las pantallas por un buen periodo de tiempo
diario.
Así que la próxima vez que tu hijo diga, ¡Estoy aburrido! , recuerda que estos
momentos, por más agotadores y frustrantes que sean, están ayudando a tu hijo a
convertirse en una persona más saludable, feliz y creativa.


Comentarios